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Tips nutricionales

Consideraciones para llevar una lonchera saludable al trabajo

Las altas temperaturas del verano obligan a las personas a buscar alimentos más frescos.

Disminuyendo con ello el riesgo de descomposición de sus platillos. Un ejemplo claro es la lonchera que un empleado lleva al trabajo, la cual con el pasar de las horas puede llegar a malograrse.
Son muy pocas las personas que cocinan por la mañana, generalmente optan por llevar la comida del día anterior, la cual mantienen refrigerada. Sin embargo, existen algunos platillos, que al no ser manipulados de forma correcta, pueden echarse a perder.
NUTRITIVA
La especialista propone una dieta llena de nutrientes, con una importante carga de vegetales, amparado en el modelo nutricional estadounidense: una generosa porción de vegetales, proteínas (carne de vacuno, pollo, pescado, etc.) y granos (cereales que nos aportan carbohidratos). Adicional a ello, alguna fruta y un refresco hidratante.
Los jugos no son recomendables por el tema de la fermentación. “Los jugos azucarados se fermentan muy rápido, adquiriendo de manera rápida un sabor ácido. Son preferible las bebidas hidratantes como emoliente, cebada, agua de manzana o piña, que tiene un periodos más largos de conservación”.
Las frutas siempre son recomendables. En esta temporada las que tienen un mayor contenido de agua como los cítricos (mandarina, lima, naranja), también los hidratantes como los melones y sandía.

BUEN MANEJO
Es recomendable cocinar temprano, aunque muy pocos puedan hacerlo. Si optamos por llevar la comida del día anterior debemos tener un manejo “inocuo”, entendiendo como inocuidad la correcta higiene de los alimentos y que estos no contengan ninguna clase de químicos, tóxicos o sustancias extrañas.
“En verano el periodo de reproducción de bacterias es muy acelerado. Por ello hay que tener cuidado con los alimentos que vamos a seleccionar sobre todo por el número de horas que pasarán en la oficina. Durante este tiempo pueden presentar descomposición”.
Una vez que se termina de cocinar hay que esperar a que la comida se enfríe y recién ahí procedemos a refrigerar. Sí volvemos a calentar por la noche, solo separamos la porción exacta y lo demás deberá guardarse. De esta forma, evitamos que se descomponga.
Si tenemos la opción de refrigerar en el trabajo es preferible hacerlo. Usar recipientes de vidrio y los de plástico no conservarlos por mucho tiempo. En el caso de la frutas con cáscara se guardan en una lonchera, si son frutas cortadas, en un taper.
Al no tomar mucho tiempo prepararlas, las ensaladas pueden quedar casi listas en la mañana. Sin embargo, los aliños, salsas, cremas o condimentos deben mezclarse al final, momentos antes de almorzar. Cabe recordar que el limón es un ingrediente único, capaz de darle sabor a nuestra preparación. Además su trasporte y manipulación es sencilla.
Los sánguches también deben tener una manipulación correcta. Deben llevarse de preferencia en un taper. “Hay que tener cuidado con el papel film (plástico), pues tiende a acumular bacterias”, comentó Fabiola Jiménez.